martes, 24 de enero de 2012

UN HIJO QUINCHINO SE HACE CARGO DE LA PARROQUIA DE ALIS ZONA NORTE DE YAUYOS SE TRATA DEL JOVEN SACERDOTE EDGAR ROMERO BASURTO


Quinches tiene el orgullo de tener a distinguidos hijos que realizan loables tareas en bien de la comunidad. Se trata del joven sacerdote hijo quinchino Edgar Romero Basurto, que hace exactamente 6 años realizo su primera misa en la iglesia de Quinches.

Esta semana, para ser exactos el Domingo 15 de Enero, por encargo del Monseñor Ricardo Garcia y Garcia, asumió la responsabilidad pastoral de las Parroquias de la zona norte de Yauyos. El Regresará después de 5 años, fue el lugar donde iniciara su labor pastoral como seminarista y como diácono.

Según nos manifestó en una comunicación, nos decía: “ Me voy entusiasmado, con gran ilusión de hacer algo por la gente humilde y más necesitada. Dentro de unos días dejaré Quilmaná con algo de pena, me llevo lo mucho que aprendí y el cariño de la gente, no los olvidaré los encomendaré siempre…”

Bueno, su nueva parroquia que será de su responsabilidad comprende en total 7 Distritos, como son: Alis, Tomas, Miraflores, Vitis, Huancaya, Laraos, Carania y algunos anexos como Tinco Alis, Tinco Yauricocha, Huancachi, Tintin, Llapay, Piños y dos centros mineros: Yauricocha y San Valentín).

Su centro de acción, la Sede Parroquial será el Distrito de Alis, justamente allí se realizó la toma de posesión el Domingo 15 de enero, el lunes 16 en Tomas y asi sucesivamente en los demás pueblos de la zona.

Realmente nuestras felicitaciones por esta labor que ha de emprender este joven sacerdote Quinchino pb Edgar Romero Basurto, por esta magnifica labor pastoral, esperamos que algún día llegue a dirigir la parroquia de Quinches.

No olvidar que el párroco es el pastor propio de una determinada comunidad de fieles, bajo la autoridad del Obispo diocesano. Es conocido que la parroquia es “una determinada comunidad de fieles constituida de modo estable en la Iglesia particular, cuya cura pastoral, bajo la autoridad del Obispo diocesano, se encomienda a un párroco, como su pastor propio” (canon 515).

El cura pastoral de la parroquia, por lo tanto, estando bajo la autoridad del Obispo diocesano, se encomienda a un párroco como pastor propio. El párroco, por lo tanto, adquiere una importancia capital en la organización diocesana. El párroco tiene funciones jurídicas de gran relevancia, por no hablar de la trascendencia de sus funciones pastorales para la vida de las comunidades diocesanas.